jueves, 6 de abril de 2017

La Mano Izquierda de la Oscuridad







Título: La mano izquierda de la oscuridad
Autor: Ursula K.Le Guin
Género: Ciencia Ficción
Editorial: Minotauro
Páginas: 302





Genly Ai ha sido enviado por el Ecumen, la liga de planetas, al planeta Gueden como emisario para convencer a sus líderes de que se unan a ellos. Sin embargo, este planeta tiene una característica que no tiene ninguno de los otros planetas que forman parte del Ecumen, y es que sus habitantes son hermafroditas la mayor parte del tiempo. Sólo adoptan un sexo u otro en la época del celo que llaman Kémmer, y no el que ellos elijan. En esta sociedad tan diferente donde no hay “femenino” ni “masculino”, Ai tendrá que llevar a cabo su misión no exenta de peligros en un viaje en el que, con la ayuda de Estraven, aprenderá lo que significa vivir en un mundo donde no te juzgan ni como hombre ni como mujer, sólo como persona.

Esta magnífica obra es la primera que he leído de la autora Ursula K. Le Guin y me ha sorprendido gratamente. La verdad, es una lástima que no haya dado con ella antes.
Nos encontramos en Invierno, un planeta muy frío que se encuentra en uno de los rincones más alejados respecto a los otros planetas del Ecumen. Para que os hagáis una idea, si el Ecumen fuera un continente, Gueden estaría en la punta más alejada y fría del mismo. Sus habitantes andan bastante atrasados respecto al resto de planetas, ni siquiera creían que pudiera haber vida en el espacio, y el único motivo por el que creen a Ai es porque ven la nave en la que viene, aparte de por su asombrosa anatomía. A fin de cuentas, para un mundo donde la raza humana que existe en ella es hermafrodita, una persona claramente sexuada tiene que llamar mucho la atención.

La verdad, esta premisa del mundo hermafrodita me tiene fascinada, sobre todo gracias a la forma magistral con la que trata el tema la autora. Te hace pensar sobre cuánta importancia le damos a si una persona es hombre o mujer a la hora de relacionarnos con dicha persona y también te hace plantearte qué pasaría si no lo hiciéramos. Es curiosísimo cómo, desde el punto de vista de Ai te encuentras tratando de asignar rasgos masculinos o femeninos a los diversos personajes y te das tú mismo cuenta de cuán estúpido es. No son ni hombres ni mujeres, son lo que son, personas, punto.
Uno quizá pueda pensar, a raíz de esto, que todo el planeta debe seguir un sistema político igual o al menos parecido, pero nada más lejos de la verdad. Existen dos potencias, Orgoreyn y Karhide, y su forma de llevar la vida es muy distinta. Poder observar sus diferencias y sacar ciertas conclusiones al respecto es una delicia.

Otro concepto que también me ha resultado muy interesante es esta liga de los mundos llamada Ecumen. No se trata de una asociación que trata de controlar y unificar económica y culturalmente a todos los planetas que forman parte de ella, sino más bien su objetivo es ayudar a que haya un contacto entre mundos, que cada cual mantenga su propia cultura y sus propias estructuras de poder pero facilitando las relaciones entre planetas, ya sean comerciales o sea para mediar en cualquier conflicto que pueda surgir entre mundos. Me gusta mucho esta idea porque lo que busca el Ecumen no es que todos los mundos terminen siendo iguales, teniendo todos lo mismo y pensando todos de un modo más o menos parecido, no estamos hablando de una globalización (¿universalización?), sino más bien simplemente de que haya una comunicación fluida entre planetas con los menos conflictos posibles.

El libro no sólo lo disfrutas en la historia que presenta, sino también en todos sus ricos detalles que no te dejarán indiferente, todo esto narrado en un estilo muy directo que no se anda por las ramas. Su lectura me cautivó y me emocionó, y me gustaría hacer una mención especial a Estraven, que se ha ganado un lugar en mi corazón.
Parece que este libro se engloba en una serie que se llama el ciclo Hainish o ciclo de Hain, en la cual se pueden dividir según la época en la que se desarrollan, empezando por las referentes a la liga de los mundos (El mundo de Rocannon, Planeta de exilio, y La ciudad de las Ilusiones) y las ecuménicas (La mano izquierda de la oscuridad, El nombre del mundo es Bosque y Los desposeídos). Me sé de una que más tarde o más temprano se hará con estos libros.

Curiosidad: me sé de cierta escritora novel que está intentando publicar que tiene un estilo muy parecido al de esta autora. Pista: está en este blog y no soy yo. Espero que consiga dar el gran salto al libro impreso porque tiene talento de sobra para llegar muy lejos, ojalá tanto como K. Le Guin. Crucemos dedos para que podamos comprobarlos.


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