lunes, 14 de enero de 2013

El Pistolero (La Torre Oscura)







Título: El Pistolero (La Torre Oscura I)
Autor Stephen King
Género: Distopía
Editorial: Plaza & Janes
Páginas: 304




Sinopsis:

El Pistolero persigue por el largo desierto al hombre de negro. El hombre de negro, a su vez, deja tras de sí una ristra de trampas y bromas crueles. Aunque el Pistolero es un hombre frío que sabe que está perdiendo su honor a pasos agigantados, juró que llegaría hasta la Torre Oscura y hará cualquier cosa para cumplir este juramento, incluido pasar por encima de sus ya mermados preceptos morales. Un tortuoso camino que espera que le lleve hasta un destino tan marcado como incierto.

Al principio de esta novela, por su edición, venía una introducción del autor (Stephen King, al que todos conoceréis por sus obras de terror, aunque a mí suele engancharme con otras) que habla sobre los veinte años, esa edad tan especial. En esta pequeña introducción casi se disculpa por el modo de narrar en el libro pues, dice, por aquel entonces era joven e iba a cursillos donde le decían que la forma de escribir era más importante que el contenido.

Como he tenido la suerte de leer varios libros de este autor (o la desgracia, porque no es uno de mis favoritos) puedo afirmar que esto que comenta el autor se nota. Se nota, cabe añadir, positivamente. Aunque se perciben las claras notas de un autor todavía sin terminar de formarse, quizás por tratarse de un género que no es el que suele tratar, la redacción del libro es en general más compleja y cuidada que en otros libros posteriores. En ocasiones se extralimita, es cierto, pero el acabado final apunta maneras de un autor ya consagrado.

Dicho esto, pasemos a la trama. Yo diría que este es uno de esos libros en los que la trama en sí no es lo importante. La trama se sucede a través del personaje protagonista, del que vemos su evolución, sus buenas y malas decisiones –que alabamos y condenamos- y su deslizamiento por una espiral de decadencia moral autoimpuesta.

El Pistolero es un buen personaje, pero le falta carisma. El hombre de negro resulta más interesante que él, desde luego, pero poco descubrimos de este su antagonista. Jake, que es el otro personaje que llegaremos a conocer un poco (el Pistolero es solitario y está en un viaje continuo) sigue más o menos la línea del pistolero. Llegamos a quererles y a sufrir por ellos, pero no nos calan tan hondo como debieran.

La ambientación es de un mundo futuro que, como dicen por allí, “se ha movido”. En este mundo ya no hay lugar para los ingenios mecánicos, la tierra se está secando y los toques de magia y brujería, aunque escasos, son poderosos. El mayor misterio en todo esto es la famosa Torre Oscura que da nombre a la trilogía y que parece ser el castillo de un dios regente de ese universo, si es que tal cosa existe. Digo esto porque al final del libro el autor decide sumir al personaje protagonista (y a nosotros de paso) en una confusa reflexión sobre el universo, el espacio y el tiempo, y la infinidad de infinitos (ahí queda eso).

¿Recomendable? No del todo, diría yo, porque le faltaba experiencia en este campo al autor y se nota, el libro no termina de cuajar como debería. No obstante, voy a reservarme la potestad de recomendároslo o no en base a su siguiente parte. Hasta entonces, leedlo si cae en vuestras manos, pero sino aún no os aconsejo correr a comprarlo. Personalmente, no me ha disgustado porque tiene una gran carga moral. Al terminar ya esta primera parte, no te estás preguntando qué es lo que hay en la torre, o si conseguirá lo que desea, sino si, aún consiguiéndolo, merecerá la pena.


P.D: La portada de la sobrecubierta me ha gustado tanto que incluso estoy pensando en dejársela, y eso que no lo hago nunca.