sábado, 24 de noviembre de 2012

Los Tejedores de Cabellos








Título: Los tejedores de cabellos
Autor: Andreas Eschbach
Género: Ciencia Ficción
Editorial: Bibliopolis
Páginas: 217








En un planeta perdido del Imperio, todos los hombres dedican sus vidas a tejer alfombras de cabellos para el palacio del Dios Emperador, convencidos de que cada planeta crea otros utensilios necesarios para el inmenso palacio. Dos rumores harán a algunos dudar de tal dogma. El primero de ellos es la supuesta muerte del Emperador, el segundo que hay otros planetas que también se dedican a tejer alfombras de cabellos. Es imposible que tantas alfombras de cabellos sean dedicadas al palacio del Emperador y empiezan a surgir dudas aplastadas por una fe sangrienta y unas tradiciones sociales crueles. Sin embargo, una mentira no puede perdurar eternamente. ¿Cuál es la razón y el destino de las alfombras de cabellos?

Es fácil hacer una valoración muy positiva de esta obra,  pero es difícil explicar las razones. Como siempre, comenzaré por la narración.

En este caso, no es el estilo narrativo, fluido y cuidado, lo que nos llama la atención de esta novela. No, lo verdaderamente interesante de esta obra es la forma en la que está narrada. Los personajes se irán sucediendo en la trama, de forma que la mayoría no aparecerán en toda la historia más de un capítulo, máxime dos. Se va avanzando de uno a otro para ir siguiendo el hilo que nos llevará hasta el esclarecimiento del gran misterio de las alfombras de cabellos.

A alguien como yo, que adora los buenos personajes, esto puede resultarle poco atrayente así dicho. No obstante, hay que decir que toda la novela se desarrolla exclusivamente a través de los personajes y que, de una forma francamente admirable y envidiable, el autor es capaz de hacer que te encariñes con ellos con tan solo unas pocas páginas. Algo verdaderamente sorprendente para mí y que hace al libro merecedor de ser leído aunque solo fuera por eso.

Pero hay más cosas interesantes en la narración de esta novela. El autor se toma la licencia de dedicar todo un capítulo (concretamente, “El Palacio de las Lágrimas”) para demostrarnos que no solo es capaz de hacernos emocionarnos con personajes que apenas conocemos, llevarnos por una historia intrigante y misteriosa y hacerlo de una forma poco ortodoxa y altamente llamativa, sino que también sabe escribir con bella soltura.

Por otro lado, de los personajes en sí poco puedo decir, aparte de que mi favorito es Nargant, que no hay un protagonista claro y que todos tienen sus puntos de vista completamente razonables, estén en el bando y la posición que estén. Son personajes profundos y perfectos en sí mismos, sin necesidad de nada más.

Respecto a la trama, se merece un aparte. En primer lugar porque es en sí una crítica a nuestra forma de vida como seres humanos, durante toda nuestra existencia, condenados a creer cosas imposibles que aceptamos sin más como ciertas, dejándonos manipular hasta extremos vergonzosos por fuerzas superiores. Depende de cómo se vea, puede ser tanto una crítica al extremismo religioso como a los poderes fáticos políticos.
En general, el desarrollo es lineal para que paso a paso vayas descubriendo el secreto que se oculta tras las alfombras, pero al pasar por el Emperador la trama da una vuelta de tuerca más fascinante aún que en el final, tomando toda la novela un cariz profundo, envolvente y sorprendente.

En resumen, a una servidora, sin ser apasionada de la ciencia ficción, la desconcierta positivamente esta novela llena de intriga narrada a través de la emotividad de unos personajes tan fugaces e insignificantes como lo son las vidas de todos los hombres en la eternidad y la inmensidad del universo.


Es un libro que merece ser leído, disfrutado, analizado y asumido. Si tienes oportunidad de hacerte con él, es una buena inversión, uno de esos que habría que leerse al menos una vez en la vida.

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